“Las TI son parte del “core” de nuestro negocio”

El Grupo de Empresas Puente Alto (EPA) suma casi un siglo de trayectoria, entregando servicios de distribución e ingeniería al mercado eléctrico, una historia donde las TI han llegado a ser percibidas como parte de su “core business”, por lo cual todos los sistemas que usa son desarrollos propios. Hoy, su norte es implementar los medidores de prepago.

¿Qué rol juegan las TI al interior del holding?

Desde una perspectiva macro y en un escenario caracterizado por la disminución de márgenes y una mayor competitividad, todas las empresas buscan hacer más eficiente su operación. Dentro de esta visión, un rol muy relevante lo cumple el recurso tecnológico, que en definitiva vemos como una plataforma que, contrario a lo que se cree, no implica el reemplazo de la gente, sino la capacidad de esta de trabajar mejor y de forma más inteligente. En ese sentido, como grupo que reúne a tres empresas -Empresa Eléctrica Puente Alto (EEPA), Puente Alto Ingeniería y Servicios (PAIS) y Puente Alto Transportes (PAT)- un aspecto que nos otorga una gran ventaja competitiva es estar a la vanguardia en tecnología.

¿Cómo se genera la relación de las distintas áreas con el departamento de TI?

Tenemos un grupo interno de desarrollo encargado de la construcción de los sistemas que utilizamos, y que trabaja para que tengamos soluciones hechas a la medida de nuestros requerimientos, lo que permite hacer aún más eficiente la operación.

En términos de relación con las distintas áreas de la empresa, hay una constante búsqueda de soluciones que se resuelven a través del departamento de tecnología, desde temas tan variados como lo contable hasta el acondicionamiento físico y la salud laboral, por ejemplo.

¿Por qué optaron por desarrollar “in house” v/s tercerizar?

Porque percibimos las TI como parte del “core” de nuestra compañía; como algo muy sustancial dentro de lo que hacemos. Cuando se toma esta decisión, esencialmente se debe pensar por qué es más eficiente mantener este personal bajo supervisión interna, y la respuesta es simple: podemos llegar de mejor forma a nuestros clientes internos, conocer mejor sus requerimientos, desarrollar, aclarar dudas, reenfocar el desarrollo y llegar al objetivo más rápidamente, volver a desarrollar e ir perfeccionando este proceso.

Cuando se terceriza, naturalmente existe una visión financiera fuerte. Por ejemplo, si se trata de un requerimiento del área de facturación (que determina cómo ingresan los recursos de vuelta a la compañía), un directorio obviamente aprobará la decisión de externalizar. En cambio, si lo que se requiere es un programa para hacer un buen seguimiento de los progresos de los diferentes participantes del programa de acondicionamiento físico y salud laboral, que en una de las empresas de EPA alcanza a más del 90% de los trabajadores, y que, al mismo tiempo, se necesita concatenar con un sistema de medición de productividad, para que deje de ser solo una iniciativa noble, es muy difícil “vender” la necesidad de tercerizar algo así.

Al tener desarrollo interno, ¿se da cabida a otras iniciativas?

Al existir un costo constante y estable dentro de lo que es nuestra plataforma de desarrollo, nuestra obligación como empresa es sacarle el máximo provecho posible y eso genera un cambio de dinámica. Es muy diferente la relación respecto a la tercerización; aquí el rol de las jefaturas de departamento es buscar a través de TI cómo lograr resultados eficientes y eso en cada una de las áreas, no solo en las que son más claves, porque todo forma parte de un círculo virtuoso.

La informática permite que las personas piensen y dejen de lado lo banal. La tecnología es para que la usen personas, a quienes ofrece un montón de facilidades, pero no para que estas dejen de pensar. Es decir, su rol es eficientar permitiendo que operaciones banales sean ejecutadas de forma automática y que las personas se olviden de esas tareas para centrarse en, por ejemplo, cómo generar más crecimiento o hacer las cosas de mejor manera a través de estas herramientas.

¿Qué otras ventajas les brinda el desarrollo “in-house”?

Un tema muy relevante dentro de lo que es el desarrollo informático interno es que se crean programas que se pueden seguir desarrollando e integrando. En cambio, cuando compras un software a un tercero no accedes al código fuente para continuar adelante.

A raíz de nuestro modelo, hemos avanzado fuertemente en la integración de nuestros sistemas. Hoy, por ejemplo, cuando se deben hacer cortes de energía podemos cruzar información de servicio al cliente, de la interacción de este con la compañía y de su historial y comportamiento a través de los años, lo que permite tener una visión mucho más realista y certera.

¿Cómo se canalizan los proyectos TI?

Como apuntamos a que todos tengan acceso, se canalizan también a través de un programa, con sistema de tickets que maneja SLAs. Realizamos una planificación anual donde todos los departamentos proponen sus necesidades, que luego su jefatura presenta, y un comité gerencial y ejecutivo determina finalmente la ejecución.

Hoy tenemos un Departamento de Informática que pasó de “apagar incendios” a ser una herramienta de gestión sumamente importante, gracias en buena medida a la visión que su líder, Raúl Vega, ha sabido transmitir de estar cerca y siempre atentos a escuchar a los usuarios.

¿Cuáles son algunas de las principales herramientas hoy?

Destaco el software orientado a corte y reposición, que ha permitido dejar atrás este engorroso proceso de buscar las direcciones en el mapa y organizar el movimiento de las cuadrillas. Hoy contamos con un proceso automatizado en que los trabajadores tienen un tablet con una interfaz sencilla, donde esa información se ingresa, se cruza con Google Maps, que indica dónde están los puntos de corte y forma los clusters que determinarán la forma más eficiente de abordarlos. De esta forma, la persona a cargo de realizar esa programación deja de lado esa tarea y pasa a ocupar un rol de gestión.

También resalta el PES, plataforma informática integradora que nos permite desde el punto de vista financiero tener claros los presupuestos operacionales.

¿Dónde radican hoy las prioridades de inversión en TI de la compañía?

Desde de la perspectiva de la Gerencia, el mayor hincapié está en el control presupuestario, en afinar ciertos detalles en programas que ya tenemos, como el PES, que tienen relación con el uso de los activos e insumos de la compañía, apuntando a aumentar nuestra eficiencia en terreno y no solo desde el punto de vista de control, sino que también de la planificación y proyección de escenarios. Mientras más información cruzada tenemos para poder hacer una proyección de las distintas derivadas de una situación, menor es el margen de error. Además, nos permite evitar procesos duplicados y que, en definitiva, el personal emplee su tiempo lo más inteligentemente posible.

En materia de proyectos, el próximo año implementaremos un nuevo site para mantener el resguardo de la información espejado en otro lugar, y también una nueva plataforma IVR, que nos permitirá responder de mejor manera a los clientes a través del call center, así como contar con métricas que nos exige la Superintendencia.

A nivel de tendencias, ¿qué está observando la compañía?

Principalmente, el concepto de “Smart Grid”, es decir, la posibilidad de transformar nuestra concesión en una red “inteligente”. Pero, antes que eso, y con el pleno convencimiento de que la eficiencia energética va más allá de la reducción del consumo y que debería enfocarse en la educación del cliente, nuestra mirada está puesta en los medidores de prepago, un avance tecnológico fundamental que ayuda fuertemente a las personas de escasos recursos y que les permitiría liberarse del sistema rígido de distribución eléctrica actual, dándoles la posibilidad de comprar la electricidad “a granel” según necesiten. Con esto, la empresa eléctrica, a través de las TI, se transforma en una vía de solución transversal, en un elemento de equilibrio social.

En este sentido, nos reunimos con el Ministro de Energía y un grupo de asesores técnicos del Ministerio de Energía para presentar un innovador proyecto de consumo inteligente. Tras explorar distintas alternativas en América Latina, presentamos al ministerio un proyecto para instalar medidores de prepago en una zona piloto.

Es un tema en que estamos muy interesados, pero que lamentablemente por la legislación del país, aún no se ha podido concretar. De hecho, este sistema de prepago funciona hace 15 años en Colombia en forma exitosa, país donde la empresa distribuidora factura US$600 millones al año. También funciona en Argentina, Bolivia y Sudáfrica, con cifras superiores al 90% de aceptación por parte de los usuarios. Ese es nuestro norte hoy.

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